AARON LEE, ÁNGEL LUIS QUINTANA, MIGUEL ÁNGEL CASTRO

Vía Dolorosa

Conforme avanzan los siglos el sentimiento religioso abandona los rígidos esquemas formales de la música religiosa y el compositor como individuo comienza a expresar su propia espiritualidad mediante obras formalmente seculares en las que, sin embargo, vuelca las inquietudes, las angustias y las dudas que le provoca un mundo donde Dios está cada vez menos presente.

La intimidad de la música de cámara es el ámbito más idóneo para expresar el dolor de la existencia, el espacio sonoro en que la voz del compositor se vuelve más personal, donde puede gritar o susurrar, reír o llorar, soñar o lamentarse, sin levantar la voz más allá del pequeño grupo de intérpretes.

Aunque puedan parecer una pareja extraña, Schnittke y Tchaikovsky se acomodan bien el uno con el otro. Schnittke desarrolla en su Trío un doloroso homenaje a la tradición clásica que forjó su infancia, ecos de un clasicismo vienés, definitivamente enterrado tras la II Guerra Mundial, que marcó siempre sus gustos. Mientras que Tchaikovsky, en su romanticismo tardío, escribe el suyo como fúnebre homenaje a un amigo, y crea una obra con un profundo ‘pathos’ espiritual.

 

Aaron Lee, Ángel Luis Quintana, Miguel Ángel Castro

Tres reputados intérpretes con una sólida carrera internacional a sus espaldas, se unen para realizar programas de cámara como el que presentan hoy al público. Ángel Luis Quintana (que toca un instrumento Guadagnini “Il soldato”, de 1800) y Miguel Ángel Castro compaginan su actividad concertística con la docencia. Aarón Lee creó en 2015 la Fundación Arte que Alimenta, responsable de esta propuesta y del programa Via Crucis.