SAETAS FLAMENCAS. CANTAORAS

La saeta es un edificio sonoro en el que conviven tradición, sentimiento, modernidad y fe. En el terreno vivo de la saeta el flamenco se reinventa desde el respeto a la tradición con nuevas voces y nuevos modos. En la saeta el cante jondo se vuelve devoto y grita su sentimiento desde los balcones, al paso de las procesiones.

La evolución desde el tiempo de las grandes cantaoras de hace cien años (La Niña de la Alfalfa, La Niña de los Peines, La Serrana, La Paquera de Jerez...) queda reflejado en las jóvenes cantaoras que presentamos, exponentes de la diversidad de voces y estilos interpretativos que abarca la tradición del cante. Estas cuatro mujeres, sucesoras de aquellas, exponen en Madrid la extrema dificultad interpretativa de la saeta y su riqueza musical y artística, capaz de llegar a todos los oyentes.

El Viernes Santo, al paso de las procesiones por la Plaza Mayor, se cantará desde el Balcón de la Casa de la Panadería cuatro saetas en solitario con una duración cada una de entre tres y cinco minutos.

 

Encarna Anillo, gaditana, ha trabajado con Carmen Linares y Duquende y ha acompañado a bailaores como Farruquito e Israel Galván.

Naike Ponce, sanluqueña, ha colaborado con artistas como Estrella Morante, Arcángel, Gerardo Núñez o Rocío Molina.

Eva Ruiz ‘La Lebri’, sevillana de Lebrija, ha trabajado con cantaores de la talla de José Mercé y bailaores como Jesús Carmona.

Macarena de la Torre, onubense, trabaja habitualmente con Arcángel y Manolo Sanlúcar, entre otros, y ha grabado con artistas como Falete y Jorge Drexler.