LA VOLUBILE

Officium Defunctorum. Tomás Luis de Victoria

Para muchos el más grande músico español de todos los tiempos, el sacerdote Tomás Luis de Victoria trabajó toda su vida para la Iglesia y su música estuvo siempre al servicio de la liturgia. Aunque su valía musical le llevó hasta Roma, rechazó los oropeles pontificios en busca del recogimiento castellano, más acorde con su temperamento.

Desde su puesto como Maestro de Capilla del convento de las Descalzas Reales, compuso el Requiem para las exequias de la emperatriz María de Austria, hermana de Felipe II, fallecida en Madrid cuando vivía, ya viuda, recluida en dicho convento.

Un encargo más de los que Victoria realizaba por su oficio, pero que llevó a cabo con su genio característico. En sus notas escuchamos el fervor de una piedad que refulge a través de la polifonía renacentista, de la que era un maestro indiscutible. La riqueza del canto polifónico se matiza con la serenidad y austeridad del abulense, y la suntuosidad del coro a seis voces lima su grandiosidad con un genuino sentimiento de fe. La utilización de un bajón consigue apoyar y dar sonoridad a las voces escuchándose claramente el fraseo y la intención del texto.

Su obra ha traspasado la frontera de los siglos. En Victoria nada es ficticio, y su autenticidad llega al corazón del oyente.

Se intercalan obras de canto llano según las prescripciones litúrgicas así como el responsorio Quod redemptor.

 

La Volubile

Constituido por profesionales que llevan largo tiempo dedicándose al repertorio del Renacimiento y Barroco y a las obras de nueva creación, inició su andadura en el Festival Internacional de Música Triosonata de Guadalajara en 2010 con gran éxito de público y crítica. Colabora con directores y conjuntos instrumentales invitados dependiendo del repertorio. Está dirigido por Miguel Ángel García Cañamero, responsable artístico de este proyecto.