RAMÓN GRAU

Via Crucis

Listz fue niño prodigio y virtuoso intérprete (con él comenzó el fenómeno fan), suegro de Wagner, y al final de su vida, seglar franciscano. Pero sobre todo fue un inspirado compositor, en quien se amalgaman muy diversas influencias, entre las que destaca el sentimiento religioso que le acompañó toda la vida.

En su Via Crucis, compuesto en sus últimos años, Listz imagina una procesión en torno a la iglesia, parando en cada una de las estaciones del Vía Crucis y cantando con el acompañamiento de un órgano portativo. Pero la versión para piano solo (del propio Listz) no requiere procesión, si bien la obra comienza con la música de un himno procesional, Vexilla Regis. Y aunque Listz se inspira en numerosas fuentes musicales religiosas, como himnos de canto llano, o corales popularizados por Bach, hay en este Via Crucis una maravillosa cantidad de música original, fruto de la inspiración de este artista genial, que en algunos pasajes brilla con premonitoria modernidad.

La sonata de Beethoven, escrita en 1821, es una de las tres últimas del autor y los bocetos de esta obra y de la Missa Solemnis se encuentran intercalados en el mismo cuaderno. Obra decisiva de la etapa final de Beethoven, el gran pianista Claudio Arrau dijo de ella: "En el contexto de las tres últimas sonatas para piano, es tanto una Pasión como una Piedad”.

Existe un nexo de espiritualidad y trascendencia entre las obras de Listz y Beethoven escogidas con acierto para este programa.

 

Ramón Grau

Nacido en Úbeda en 1989, finaliza los estudios de piano con matrícula de honor en el RCSMM, y continúa sus estudios en la Universidad Franz Listz de Budapest. Galardonado en diversos concursos, comienza una exitosa carrera de concertista en diversos escenarios nacionales e internacionales. Este programa es una propuesta de la Fundación Arte que Alimenta.