Saetas Flamencas

Lela Soto y Rafael del Zambo (cante)

 

18 de abril a las 19 h

Balcón frente a la Iglesia de San Pedro el Viejo. Calle del Nuncio, 14 - Centro

 

18 de abril a las 20 h

Balcón de la calle de la Colegiata, lateral de la Real Colegiata de San Isidro - Centro

 

La saeta es una sagitta en latín, una plegaria que desde el arco de la voz se dispara en dirección a Dios o a la Virgen. En calidad de cántico popular tiene el objeto de incitar a la devoción y a la penitencia pero el Diccionario de la RAE de 1803 solo contemplaba la acepción de «coplilla sentenciosa y moral que suelen decir los misioneros y que recitan durante la oración mental» en relación a la práctica común de las órdenes mendicantes de los siglos XVII y XVIII. El nacimiento de la saeta popular y la costumbre de cantarla a voz partía para expresar el sentir religioso del Vía Crucis o la Pasión data aproximadamente de 1840, pasando de paya a flamenca al ser adoptada por las comunidades gitanas de Jerez que ven en ella la horma ideal para transmitir el misterio patético. De allí viaja a Sevilla donde estiliza su forma por seguiriyas hasta lucir el aspecto de cuatro versos por el que se la conoce y reconoce en toda la península, con el primero de superior largura y el resto de adorno y poco, tal como razonan en el siguiente ejemplo los flamencólogos José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz: «Como no tenían naita que hacerle / le escupen y le abofetean / y le coronan de espinas, / y la sangre le chorrea / por su carita divina».

Lela Soto y Rafael del Zambo son el dúo de cantaores que en esta edición de Música sacra para acompañar la Semana Santa devuelven las saetas a los balcones madrilesños, desgañitándose el alma con la pasión que levanta la fecha. Ambos son primeros espadas del arte saetístico: la madrileña Lela Soto pertenece a la saga de los Sordera y está considerada una de las voces jóvenes con mayor proyección del panorama flamenco actual, habiendo obtenido el Premio Talento Flamenco en su edición de 2017, mientras que el jerezano Rafael del Zambo, con quien Soto comparte raíces comunes, es conocido en toda Andalucía por venir de una familia del Barrio de Santiago, cuna de la saeta, que le ha dado al cante jondo una expresión propia. En 2016 obtuvo el Primer Premio de Nuevos Talentos del Festival Alcobendas Flamenca.