OLIMPIO MEDORI

XIII Ciclo 'Música de órgano en San Ginés' - 2º Concierto

Domingo 7 abril 2019. 19:00

Calle del Arenal, 13

 

Se graduó en Órgano y Composición en el Conservatorio de Música F. Morlacchi de Perugia con Wijnand Van de Pol y amplió sus estudios de Composición en el Conservatorio Giovani Martini de Bolonia, especializándose en teoría e interpretación de canto gregoriano en la AIECG de Cremona. Ha asistido a numerosos cursos sobre la interpretación de la música antigua para órgano y clave con maestros de fama internacional como Ton Koopman. Sus actividades como solista le llevan a actuar en los principales países de Europa, Rusia y Sudamérica, siendo invitado a tocar en instrumentos de particular interés histórico en diversos festivales. Ha realizado numerosas grabaciones, entre las cuales destaca el estreno mundial de Ricercar Tabulatura de Johann Ulrich Steigleder o la integral de la obra para tecla de Azzolino Bernardino della Ciaja. Es organista titular de la iglesia florentina de San Filippo Neri.

 

PROGRAMA

 

Franz LISZT (1822-1890)                             

                 Entrada y fuga sobre la cantata “Ich hatte viel Bekümmernis”  de J. S. Bach

Ferdinando PROVESI (1770 - 1833)               

                Sinfonía, Allegro

Franz LISZT             

                “Agnus Dei” de la “Messe da Requiem”, de Giuseppe Verdi                                                                                                                                                                      

Davide da BERGAMO [Felice Moretti] (1791-1863)

                 Elevazione

Vincenzo Antonio PETRALI (1832-1889)

                Sonata nº 2, Poco allegro (De las 4 Sonate per il Vespero)

Marco Enrico BOSSI (1861-1925)

                Scherzo en sol menor, Op. 49/2

Louis VIERNE (1870-1937)

                Prélude (24 Pieces en style libre, Op. 31)

Pietro YON (1886-1943)

                Humoresque “L’Organo primitivo”

Jean LANGLAIS (1907-1991)   

            Dos piezas extraídas de: “Hommage à Frescobaldi” de 1951

                Prélude au Kyrie

                Fantaisie

 

Olimpio MEDORI - órgano

Profesor de Órgano y compositor

 

Si el piano se ha ganado la justa fama de instrumento polifónico por su versatilidad de registros y coloraciones, el órgano es el instrumento sinfónico por antonomasia. En 2006, el papa Benedicto XVI incidía en este aspecto sonoro con motivo de la inauguración del nuevo instrumento de La Basílica de la Natividad de Nuestra Señora de Ratisbona señalando que «el órgano ha sido siempre considerado, y con justa razón, el rey de los instrumentos musicales, porque eleva todos los sonidos de la creación [...] y da resonancia para la completitud de los sentimientos humanos, de alegría a tristeza, de ruego a lamentación». El año pasado tuvimos ocasión de comprobarlo gracias a una primera entrega de Sinfonismo en el órgano que buscaba desencajar esta criatura tubular y paquidérmica de su lugar en el rito eclesiástico para presentarla a la luz de unos tratamientos, ya profanos -la Fuga en re mayor de la Fantasía sinfónica y Fuga, Op. 57/2 de Reger o el Himno al sol de las Piezas de fantasía, op. 53/3 de Vierne-, ya religiosos -Herzliebster Jesu, op. 122/2 de Brahms o Coral y variaciones sobre el himno Veni Creator de Duruflé-, pero siempre caracterizados por la sofisticación, el virtuosismo o la exuberancia más allá de los estrictos códigos del oficio religioso.

En esta decimotercera edición del ciclo organístico de San Ginés, la formidable pieza creada por el maestro organero Benito Vaquero vuelve a poner sus pedales, fuelles y pistones al servicio de esta exploración sinfónica comisariada por Felipe López y el Foro del Órgano en Madrid en un cartel constituido por obras de gran formato que nuevamente se presenta dividido en cuatro sesiones. Una nueva muestra que se antoja tan ambiciosa e integradora como la primera, pues aquí también comparecen órganos de todas las eras y géneros y se contempla tanto lo bueno y conocido como lo desconocido y mejor: a los clásicos básicos de Sweelinck, Raisón, Buxtehude, Provesi y, cómo no, el infaltable Johann Sebastian Bach, se suman sinfonías de Widor y Vierne, los descubrimientos o reivindicaciones de los italianos Marco Enrico Bossi o Vincenzo Petrali o el romanticismo representado por Franck y Liszt. Y como guinda, el voluptuoso y exiguamente programado Scherzo sinfónico de esa autoridad en el órgano contemporáneo que fue Pierre Cochereau.