DANIEL ROTH

XIII Ciclo 'Música de órgano en San Ginés' - 3er Concierto

Miércoles 10 abril 2019. 19:00

Calle del Arenal, 13

 

Está considerado uno de los principales virtuosos franceses del órgano. A los veinte años debutó al órgano de la Basílica del Sagrado Corazón de París en calidad de asistente de su maestra Mme. Rolande Falcinelli. Más tarde la sucedió como organista titular, cargo que mantuvo hasta 1985 cuando fue nombrado organista titular en St. Sulpice, donde ejercieron de maestros los organistas Charles-Marie Widor, Marcel Dupré y Jean-Jacques Grunenwald. Formado en el Conservatorio de París, entre sus maestros figuran Marie-Claire Alain y Maurice Durufé. Ha ganado varios concursos, entre ellos el Gran Premio de Chartres en 1971 de Interpretación e Improvisación. Es conocido por sus brillantes improvisaciones y tiene en su haber diversas grabaciones que abarcan buena parte del repertorio. Es Caballero de la Legión de Honor de Francia, Oficial de Artes y Letras, y miembro honorario del Royal College of Organists. En 2006 recibió el Premio Europeo de Música Sacra del Festival Schwäbisch Gmünd.

 

PROGRAMA

 

Jan Pieterszoon SWEELINCK  (1562-1621)

                         Fantasía cromática

Dietrich BUXTEHUDE  (1637-1707)

                          Passacaglia en re menor, BuxWV 161

Johann Sebastian BACH  (1685-1750)

Preludio-Coral O Mensch, bewein dein Sünde grossBWV 622

Preludio y fuga en si menor, BWV 544

Charles-Marie WIDOR  (1844-1937)     

                          Sinfonía romana, Op. 73, nº 10.

                                    Moderato

                                    Choral

                                    Cantilène

                                    Finale

Daniel  ROTH  (1942)  

                          Improvisación

 

Daniel ROTH - órgano

Concertista internacional y profesor. Organista titular de San Sulpicio de Paris

 

Si el piano se ha ganado la justa fama de instrumento polifónico por su versatilidad de registros y coloraciones, el órgano es el instrumento sinfónico por antonomasia. En 2006, el papa Benedicto XVI incidía en este aspecto sonoro con motivo de la inauguración del nuevo instrumento de La Basílica de la Natividad de Nuestra Señora de Ratisbona señalando que «el órgano ha sido siempre considerado, y con justa razón, el rey de los instrumentos musicales, porque eleva todos los sonidos de la creación [...] y da resonancia para la completitud de los sentimientos humanos, de alegría a tristeza, de ruego a lamentación». El año pasado tuvimos ocasión de comprobarlo gracias a una primera entrega de Sinfonismo en el órgano que buscaba desencajar esta criatura tubular y paquidérmica de su lugar en el rito eclesiástico para presentarla a la luz de unos tratamientos, ya profanos -la Fuga en re mayor de la Fantasía sinfónica y Fuga, Op. 57/2 de Reger o el Himno al sol de las Piezas de fantasía, op. 53/3 de Vierne-, ya religiosos -Herzliebster Jesu, op. 122/2 de Brahms o Coral y variaciones sobre el himno Veni Creator de Duruflé-, pero siempre caracterizados por la sofisticación, el virtuosismo o la exuberancia más allá de los estrictos códigos del oficio religioso.

En esta decimotercera edición del ciclo organístico de San Ginés, la formidable pieza creada por el maestro organero Benito Vaquero vuelve a poner sus pedales, fuelles y pistones al servicio de esta exploración sinfónica comisariada por Felipe López y el Foro del Órgano en Madrid en un cartel constituido por obras de gran formato que nuevamente se presenta dividido en cuatro sesiones. Una nueva muestra que se antoja tan ambiciosa e integradora como la primera, pues aquí también comparecen órganos de todas las eras y géneros y se contempla tanto lo bueno y conocido como lo desconocido y mejor: a los clásicos básicos de Sweelinck, Raisón, Buxtehude, Provesi y, cómo no, el infaltable Johann Sebastian Bach, se suman sinfonías de Widor y Vierne, los descubrimientos o reivindicaciones de los italianos Marco Enrico Bossi o Vincenzo Petrali o el romanticismo representado por Franck y Liszt. Y como guinda, el voluptuoso y exiguamente programado Scherzo sinfónico de esa autoridad en el órgano contemporáneo que fue Pierre Cochereau.